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Messi provoca la depresión blanca

Diciembre/2017

Messi provoca la depresión blanca

El coleccionista de récords

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Futbol & Pipas

 

En el imaginario de la confrontación culés-merengués, las figuras de Don Alfredo Di Stéfano y Raúl González Blanco provocaron en su día una especie de depresión colectiva a la hinchada contraria, que se tradujo en un sentimiento de inferioridad que iba calando poco a poco acción tras acción de estos jugadores que arrastran al resto. Era ese momento fatídico para los culés de estar frente al televisor y saber que en ese concreto momento Raúl marcaría el gol de la victoria. Psicológicamente la partida estaba ya ganada antes del gol, y el gol era consecuencia de esa partida psicológica previa ganada por los merengues. Todo el mundo mundial sabía que Raúl marcaría, estaba como predestinado.

 

15 años más tarde, la figura de Messi se alza por encima de todos aquellos que le precedieron. El sentimiento que os hemos tratado de describir, se multiplica por 2 cuando los merengues ven hoy a la Pulga. Mentalmente, Messi ha ganado ya el partido previamente. Todos los rivales saben que pasarán por sus brasas, y ello permite jugadas como el 0-1 del pasado fin de semana en el que Messi se pasea por la cocina bética como la cocina de su casa.... Esa proyección de un pensamiento negativo en el sentido que te va a meter un gol, ha calado finalmente en la mentalidad de los aficionados del máximo rival, que no tienen más remedio que reconocer a Messi como el mejor.

A diferencia de Barcelona, donde la depresión hace entrar en un decaimiento general al personal, en Madrid, tratan de luchar contra ello los medios de comunicación. El año pasado lucharon con el Mou más antideportivo que se recuerda, hasta rallar el patetismo de tintes maquiavélicos. Y este año, han entrado de nuevo los medios, los inventores del "villarato" que hasta se atreven a desvirtuar el récord de Leo sacando a colación a un jugador africano de años "A". Lo que no saben, es que estas historias refuerzan el mito Messi y aplacan aún más a los aficionados merengues. Su traducción es la rendición sacando la bandera blanca.