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Informe Copa África 2012

Febrero/2017

Informe Copa África 2012

Informe Carles López

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Carles López

 

INFORME COPA AFRICA 2012

 

La Copa África 2012 ha venido marcada por la notable ausencia inicial de históricos participantes como Egipto, Camerún, Nigeria, Argelia, Sudáfrica, etc.

Y caracterizada también, por una pérdida de alegría, vistosidad, plasticidad y atrevimiento en lo futbolístico; con planteamientos tácticos mucho más rígidos y conservadores, de talante contragolpeador y de riesgos mínimos y muy medidos. Futbolistas muy cohibidos por entrenadores europeos resultadistas, y algún que otro entrenador africano infectado de “tacticismo europeísta”. Lo que hacía diferente a la Copa de África hasta hace unos años, era que el libre espíritu africano era lo que se anteponía al colonialismo estratégico occidental. Ahora, se ha perdido bastante de ese sentido libertino y hasta cierto punto de inconsciencia tribal en un sentido positivo…en nuestra modesta opinión.

 

Sea como fuere, destacar las sorpresas mayúsculas en forma de eliminación prematura de candidatas claras y cargadas de talento como Senegal y/o Marruecos (buff!!, con el plantillón con el que acudía???), y en menor medida la rocosa Túnez que topó con la favorita Ghana.

 

Magnífico y destacable papel de ambas selecciones anfitrionas, tanto la modesta Guinea Ecuatorial como la ilusionante y joven Gabón comandada espiritualmente por el viejo guerrero, Daniel Cousin (exGlasgow Rangers), y con la estrella en ciernes, Pierre Aubameyang en la sala de operaciones.

 

La siguiente relación de jugadores destacados, pues, tiene que ver con su rendimiento en el certamen, obviamente y de ningún modo con su caché o cotización actual. Ello explica la ausencia casi total -entre otros- de futbolistas marroquíes, que en cambio acudían a esta edición como lo más selecto del panorama futbolístico NorteAfricano (relevando a la histórica generación egipcia), y todos ellos bien pagados y considerados en importantes equipos europeos.

 

PORTERO TITULAR:

Boubacar Barry (Costa de Marfil ), imbatida su selección y él mismo, pudo hacer algo más en la tanda de penaltys, pero ello no desmerece su eficaz torneo.

 

PORTERO SUPLENTE:

Kennedy Mweene (Zambia): carismático portero de la campeona, con significada ascendencia sobre el colectivo. Imprimía seguridad, eso sí alternada con alguna que otra “cantadilla” especialmente típica en los porteros africanos.

 

LATERAL DERECHO TITULAR:

Gosso Gosso (Costa de Marfil): le elegimos por su “fogosso” despliegue de facultades, su ida y vuelta e implicación constantes, si bien peca de falta de precisión y calidad porcentual en sus subidas al ataque. Y también le escogemos por formar parte de una estructura defensiva imbatida.

 

LATERAL DERECHO SUPLENTE:

Samuel Inkoom (Ghana): labor “inkoomiable” la suya a lo largo y ancho del torneo. Un carrilero inasequible al desaliento, un currante estajanovista ubicado en banda derecha. Rendimiento regular garantizado, aunque no sea ningún dechado de virtudes técnicas. Muy laborioso y técnicamente correcto, sin alardes.

(En cualquier caso, a nuestro juicio, en la anterior edición de la CAF, sí hubo una verdadera aparición en el lateral derecho, el egipcio AL-Mohammady y del que os hablamos en su momento. A nuestro modesto entender, nadie en esta edición tiene el valor de aquél en el lateral derecho. Como nadie mejora al técnicamente exquisito argelino Belhadj de la anterior CAF en  el lateral izquierdo de la competición recién disputada).

 

CENTRALES TITULARES:

Bamba y Kolo Touré (Costa de Marfil): miembros de la zaga titular de la finalista imbatida, nada que descubrir ni añadir respecto a ellos, ya plenamente consagrados. Nivelazo.

 

CENTRALES SUPLENTES:

Abdennour (Túnez), expeditivo, autoritario, firme, un líder atrás. Colocación, anticipación, calidad táctica-estratégica. Central de empaque (El Bougherra de Túnez).

Boye, John (Ghana) aprovechó la sanción inicial de Vorsah para acabar discutiéndole la titularidad conformando dupla junto al eficiente J. Mensah. Boye es joven y aunque algo frágil y vulnerable por momentos en la marca, compensa esa carencia con buenas cualidades para la salida de balón. Será interesante seguirle en el Rennes junto al “jefe” Kana-Biyik.

Manga (Gabón), otro “mariscal” atrás. Central referente con dotes de jefe en la retaguardia de los co-anfitriones.

Kanté (Mali), muy veterano y curtido en mil batallas ya, tirando de oficio y experiencia para afianzar y solidificar la defensa de la semifinalista Mali.

 

 

LATERAL IZQUIERDO TITULAR:

Tamboura  (Mali) , indiscutiblemente y sin margen a la duda, para el que esto firma, el mejor lateral izquierdo del torneo teniendo en cuenta el no demasiado nivel que ha habido en esa demarcación. Difícil de franquear atrás; correoso y trabajador a la par que peligroso, vertical y profundo en sus incorporaciones en ataque, aunque el juego rígido de su selección no le permitiese “explayarse”. El más completo en la suma de apartados defensivo y ofensivo.

Hagui (Túnez), en realidad se trata de un central reconvertido a lateral. Romo en ataque, pero tácticamente rico en defensa y todo un baluarte. Muy difícil de pillarle desubicado o descolocado. “Mojón fronterizo” en el lateral izquierdo.

 

Moussonou (Gabón), junto a Tamboura, de los más alegres y audaces subiendo la banda a la vez que productivos. Descaro y atrevimiento en ataque, y alguna laguna atrás compensada con más empeño y entusiasmo que dominio de los conceptos.

 

MEDIO CENTRO TITULAR:

Kharja (Marruecos), a pesar de la pronta e imprevista eliminación de su selección, Kharja fue el mejor de los suyos. No sólo marcó 2 goles sino que se fajó en el trabajo defensivo y de ayudas para permitir que se explayasen (aunque luego no ocurriese así) los Belhanda, Carcela Glez., Boussoufa, Assaidi, etc. Un baluarte en el centro del campo y un faro en el juego de su equipo. Autoritario y jerarca. Se rebeló contra la pronta derrota de su selección, pero no fue capaz de que su genética indómita se transmitiese al resto de compañeros de línea, deliciosamente técnicos a la vez que algo fríos de carácter.

 

MEDIO CENTRO SUPLENTES:

Biyogo Poko (Gabón), una de las refrescantes apariciones la de este centrocampista del Girondins de Burdeos. Despliegue, ataque y repliegue; mucha movilidad y fogosidad en su dinámico e inquieto juego. Una de las bazas del buen torneo de la co-anfitriona.

Madinda (Gabón), este jovencísimo “canterano” del Celta de Vigo tiene un interesante porvenir en su horizonte. Juego vistoso, participativo y entusiasta. Muy participativo y omnipresente, audaz y valiente a pesar de su bisoñez.

Badú (Ghana), parecido en sus prestaciones a los 2 anteriores, así como en su zona y radio de acción en el centro del campo. Creemos que el Udinese nuevamente ha vuelto a acertar en una apuesta precoz y casi juvenil. Potente y activo centrocampista, una garantía en la recuperación y mucha movilidad en la creación, aunque dada su juventud, aún tenga que crecer en criterios de reparto y distribución, así como en la mejor elección. Futuro brillante.

 

 

BANDA DERECHA TITULAR:

I. Traoré (Guinea), este zurdo que juega “a banda cambiada” para nuestro gusto fue el mejor de su selección y el Stuttgart tiene ahí una futura plusvalía en el traspaso sin duda alguna. Vertical, técnico y elegante, nos dejó detalles de exquisita calidad y visión de juego, siempre partiendo desde banda derecha y tendente a la media punta.

 

BANDA DERECHA SUPLENTE:

Gervinho (Costa de Marfil), aunque su vertiginosa cabalgada//escapada  en semifinales contra Mali mereció los titulares y fotos de prensa del día siguiente (colocando a su selección en la final), a un jugador de su potencial le pedimos mucho más y por ello no le situamos como el “titular”. Tampoco le ayudó la confección trivotera del mediocampo marfileño y que el fogoso “gosso gosso” se lo “comiera” a veces subiendo a destiempo por su banda y “tropezándose” con él.

Issiar Dia (Senegal); al igual que en el caso del marroquí Kharja, también Senegal fue eliminada prematuramente contra pronóstico. No obstante, Issiar Dia (Fenerbahce) tuvo un alto rendimiento desde banda dcha., exhibiendo talante incisivo y punzante. Buenos regates y diagonales, y sobretodo mucha actitud y rebeldía, inconformista ante la derrota. De los jugadores de Senegal que más casta y coraje le echó ante un destino con el que no estaba conforme. Con 2 bemoles, ¡sí señor! Estamos “DIA-cuerdo” con su actitud. Y olé!

 

BANDA IZQUIERDA TITULAR:

Rainford Kalaba (Zambia), junto a C. Kitongo y Mayuka conformaron el triunvirato de vanguardia estelar de la campeona. Criterio, clase y calidad técnica exquisita en banda izquierda de salida, pero haciendo gala de su polivalencia.

Moulooungui (Gabón), técnicamente no es un virtuoso para entendernos, pero arropado por su ruidoso público sacó toda su ilusión al terreno de juego y fue en todo momento un preciado apoyo para el buenísimo Aubameyang.

André Ayew (Ghana), el súper-clase marsellés dejó muestras de su ingente talento tan sólo exhibido a cuentagotas, y tuvo que “aparecer” algo más en el partido decisivo.

 

MEDIA PUNTA TITULAR:

Yaya Touré (Costa de Marfil), aunque no ostentó la forma física de su temporadón en el City (acaso presa del juego lento hasta la exasperación que ha caracterizado a su selección y también gran parte del torneo), su contribución resultó determinante para alcanzar la final casi sin pestañear.

Chris Katongo (Zambia ), creatividad, imaginación, ingenio y gol, todo junto en este algo frágil delantero , muy escurridizo y móvil y de ágiles desmarques.

 

SEGUNDO PUNTA TITULAR:

Youseef Msekni (Túnez): talento Norteafricano en estado puro (sucesor del egipcio AbbouTerrika)  en la ultra ordenada y casi impenetrable selección de Túnez. Con más apoyos y talento a su alrededor, este jugador se saldrá. Si ambiciona crecer futbolísticamente, saldrá pronto del “Esperance” por muy bien que puedan pagarle allí. El tiempo lo dirá, pues en el caso de Msekni es tanto su talento intrínseco que: “sky is the limit”

Mayuka (Zambia), el más brillante e imprevisible de los jugadores Zambianos con diferencia. También le auguramos poco tiempo en el Young Boys Suizo, equipo que está especializando en descubrir, apostar y contratar magníficos jugadores africanos que luego dan el salto a un grande Europeo.

Djalma (Angola) , los angoleños jugaron algunos momentos dignísimos y de buen fútbol y aunque tuvieron las portadas en el siempre eficaz Manucho en tierras africanas, Djalma tiene toda la buena pinta que tienen la gran mayoría de apuestas jóvenes del PORTO. ¡Jo! Menuda secretaría técnica tienen los portugueses, un “puto”  escándalo. ¿Adivinan por cuanto venderán a Danilo en un par de años?...se admiten apuestas.

 

DELANTERO CENTRO TITULAR:

Pierre Aubameyang (Gabón): este fino, ágil, elegante y estilista delantero del Saint Etienne (contratado de joven por el Milán pero que no pudo superar el escollo del calcio-catenaccio) está en su mejor momento como futbolista. Esa confianza se traduce además de en goles, en una presencia activa en el juego de ataque de su equipo, participando MUY activamente en la confección, elaboración y asociación de todos las jugadas. Tiene sentido colectivo, remate, gol, mucha inteligencia y es bastante rápido, tanto mentalmente como en la ejecución. Realmente móvil y difícil de sujetar. Siempre protagonista, como en el Saint Etienne de este año, nada que ver con aquél jugado “timidote” que desde su fichaje por el Milán y en sus cesiones había demostrado. Ahora ansía protagonismo y cumple sobradamente.

 

DELANTEROS SUPLENTES:

Didier Drogba (Costa Marfil) , el penalti “marrado” en la final emponzoña y ensucia su más que correcto torneo con un golazo para el recuerdo digno de videoteca. No puede desembarazarse de su sino “looser” en las grandes citas.

Gyan (Ghana), más que bien en su papel de esforzado único delantero en la selección ghanesa. Creemos que echó de menos un delantero abrelatas (como en la anterior edición el tosco y grandullón Tagoé) para abrirle espacios y que exprimiera su potencial llegador.

Diabaté, Cheïk (Mali), llegó al torneo algo renqueante y en el primer partido sufrió a cargo de Bobo Baldé la entrada más escalofriante y espeluznante del certamen y que un indulgente árbitro pasó por alto en una omisión imperdonable. Una vez se recuperó de esa contusión que a cualquiera nos hubiera enviado para casa desde el primer día…, a partir del 3er encuentro demostró que su 1’95 es mucho más que estatura y coraza. Ojito a este jovencito de 23 años que este año en el Burdeos se está consagrando. No va a ser nunca muy hábil, somos conscientes, pero se le intuye gran potencial como “9” boya, cabeceador y rematador. Algo torpe a primera vista, un pelín heterodoxo y tosco pero efectivo a fin de cuentas. Su calidad actual no le da para ser titular de un grande ni mucho menos, pero sí para ser ese reserva o suplente  que aparece cuando tu juego es sumamente dominante y necesitas un referente-abrelatas en el área.

Manucho (Angola), como siempre en las Copas de África demostrando su enorme caudal futbolístico. En la distancia algo nos dice que es un enorme futbolista desperdiciado (por ello apostó el Man. Utd. por él hace unos años),  por razones que podemos sospechar, pero cuya certeza se nos escapa.

 

By CL – Febrero de 2.012