Porque amamos el fútbol
El Shaarawy title
AC Milán
Stephan El Shaarawy
1992
Italia
1,78
Segunda punta
https://twitter.com/ShaarawyOficial

 

Fantástico delantero de ilimitada proyección siempre que él mantenga su ambición profesional, entendida a todos los niveles.

 

Su excéntrica imagen (que es casi la marca de una generación sobrada de autoconfianza y autoestima) en su caso está más que justificada porque esa aparente agresividad y cierta “chulería” tiene razón de ser. Es decir, en esta vida no puede más quien se pone un cepillo pelopincho y se cartografía la piel, sino quién acompaña ese llamativo estético exterior de un poderío interior. En otras palabras, en casi todo en la vida ¡¡no es bueno quien quiere sino quien puede!! Y desde luego el Shaarawy va sobrado de ingente talento por dentro.

Ocurre que su fútbol fantasioso para devenir desequilibrante tiene que venir acompañado de un óptimo estado de forma. Y siempre que se cuide y así sea, es un futbolista llamado a cotas trascendentes en un presente inmediato en el Milán Ac (donde es uno de sus principales activos jóvenes) y quizás en la nueva selección italiana liderando la generación de los Ciro Immobile, Lorenzo Insigne, Verratti, Ranocchia, Samuelle Longo…entre otros.

 

Le hemos ubicado preferentemente como segundo punta pero su polivalencia le permite actuar también exitosamente como delantero centro referencia y también como media punta izquierda en un esquema 1.4.2.3.1  Por el contrario, consideramos que en un 4.4.2 sólo podría actuar en las posiciones de vanguardia pues como interior perdería “pegada” y productividad.

 

Es un jugador de 1’78 ágil y fibrado, elástico, flexible y rápido de reacción (su arquetipo físico nos recuerda al del goleador del Saint Etienne Pierre Aubameyang…que tiempo atrás también estuvo enrolado en las filas “rossoneras” siendo más joven). Esas características anguilosas de su morfología hacen que pueda superar marcadores más fuertes y contundentes, como solía hacer Robinho en sus mejores noches en el Madrid (aunque algunos ya no las recuerden se hartaba a provocar tarjetas y penalties y desequilibraba entramados defensivos con sus regates). Pero El Shaarawy tiene además instinto goleador felino y es un futbolista que ataca para tumbar. Su fútbol es directo a la yugular, incisivo y decisivo. Su velocidad y sentido atacante no le hacen apto para un fútbol control hierático y estoico, nada más lejos de la realidad. Su mejor versión se produce en situaciones de juego intenso, vertical, directo, de ida y vuelta y de contragolpe con espacios a la defensa rival. No obstante, en ataque estático es cada vez más útil gracias a su permanente movilidad y dinamismo y sobretodo gracias a su calidad en el regate y remate. Dribla y dispara como un escogido. Su variedad de fintas, amagues, bicicletas y arrancadas le permiten sorprender a los defensas al no disponer de un único registro regateador. Sus disparos suelen ser duros, colocados y atinados para alguien que aparentemente no es de físico poderoso. Y sobresale su disparo bien enroscado, o  bien angulado desde la izquierda (a lo Thierrry Henry) saliendo del regate y/o tirando la diagonal interior desde la media punta izquierda.

 

Es un jugador individualista en ocasiones pero ello es gracias a su enorme confianza en sus propias posibilidades y cualidades. Sin embargo, cada día es un más eficaz jugador de equipo en una “squadra” milanesa que de un tiempo a esta parte tampoco se reconoce por su fútbol combinativo (el centro del campo milanista en los últimos tiempos ha perdido aquella calidad de antaño y sobresale más por su brega…”no hasse falta dessir nada más”…).

 

Sin ser un delantero de los peleones y luchadores sí cumple unos mínimos de compromiso y esfuerzo en un trabajo defensivo que hoy más que nunca debe ser cosa de todos (algunas estrellas que nos vienen a todos a la memoria dosifican su trabajo defensivo a cuentagotas pero un equipo de altísimo nivel lo máximo que puede permitirse es que uno de sus jugadores “no trabaje” en la recuperación como el resto. Si es más de uno el que no se implica en el trabajo defensivo el equipo se va al garete (verbigracia, Brasil en el Mundial 2006 o el Barça de Rijkaard en su último año…que es justamente lo que denunció veladamente el grandísimo Samuel Eto’o en unas declaraciones históricas en Vilafranca del Penedés y en cambio a quien acabaron “cortando el cuello” fue a el…incomprensible. Por eso un servidor nunca estará de acuerdo con este mojigato mundo y disculpadme la digresión…).

 

Nos gusta y encandila el Shaarawy y vale la pena pagar la entrada por ver de que será capaz la próxima “partita”.

 

By CL - Noviembre de 2.012