Porque amamos el fútbol
Ben Arfa title
Newcastle U.
Hatem Ben Arfa
1987
Francia
1,78
Segunda punta
twitter.com/#!/hatem_ben_arfa

A sus 25 años le está llegando a este crack genial el momento de su ansiada consagración internacional en un campeonato además tan exigente en lo físico como lo es el inglés.

Su carrera estuvo siempre marcada por los altibajos y la irregularidad. Nada lo hacía presagiar cuando fue campeón de Europa sub-17 al mando de una selecta selección gala derrotando en la final a un España liderada por el aclamado Cesc Fábregas (que entonces recién acababa de “desertar” de “can Barça”). Ben Arfa era entonces un zurdo exquisito y genial con un fútbol imprevisible y talentoso, que era admirado y seguido por los más avispados ojeadores juveniles.

En aquél momento, cualquiera con un mínimo de lucidez futbolística hubiese apostado por él (como un servidor también apostó por el Giovanni dos Santos elegido 2º mejor jugador del mundial sub 20 en que México derrocó a la favoritísima Brasil de Anderson).

 

Ben Arfa formaba parte de la cantera del Lyon, pero el Marsella apostó fuertemente por su contratación creyendo ver un filón en él. No obstante, en Marsella no dio la talla esperada.

 

Probablemente el motivo de su tardía eclosión  -aunque como reza el dicho más vale tarde que nunca-  haya que buscarlo en algún problema de desordenada vida personal o de inmadurez más allá de lo futbolístico, o sencillamente de mala suerte con los entrenadores y algún que otro “defecto de profesionalidad”. Desde luego las razones futbolísticas, luego de una exégesis pormenorizada y minuciosa de su juego, tan sólo nos presagiaban parabienes con su futuro desarrollo en la élite. Ciertamente en el Marsella no acabó nunca de dar el nivel que se le anticipaba y sus irrupciones de rango descollante eran muy pocas comparadas con sus deserciones y desapariciones. Desde luego no se le podía haber olvidado jugar a ese nivel de elegido que él sabe y puede dar, pero en todo caso su rendimiento no era ni constante, ni regular, ni satisfactorio.

Sin embargo si algo han tenido siempre los “diferentes” es que robaron el corazón de “algunos”. Así que luego de una infausta lesión, en el club de las urracas sí que decidieron apostar fuerte por él y ahora es cuando asisten a sus “fechorías” y en el verde tapete se ven merecidamente recompensados con momentos de regocijo visual y cosquilleo neuro celular.

 

Ben Arfa es en su mejor versión un zurdo estelar y punto. Una excitante combinación del descarado y auto confiado talento norteafricano (lo lleva en la genética tunecina de sus ascendientes) acompañado de coordenadas del fútbol europeo más ordenado por fin interiorizadas. Una simbiosis entre descaro individual y sentido colectivo que ha tardado en aflorar pero que definitivamente parece haber venido para quedarse. Nuevamente la paciencia le ganó una partida a la ansiedad.

 

Su fútbol es atrevido, imaginativo y eléctrico, y destaca por su desequilibrio en la conducción versátil. Su definición ante el gol es de tipo cualificado y escogido, y sus arrancadas desde ¾ de campo hacia portería son para deleitarse y pasarlas por la “moviola”. Todo ello hace que entendamos que su mejor posición en el campo es la de 2º delantero o 2ª punta, si bien puede actuar en cualquiera de las 2 bandas tirando diagonales al corazón del área que finaliza de forma individual, asistiendo al compañero mejor ubicado o en una pared “teva-meva” que descuartiza a los rivales más estoicos.

 

Es cierto que su fútbol puede devenir algo libertario y anárquico por momentos (¡ojo! Que no siempre…), pero “lo tomas o lo dejas”, es decir, hay un perfil de futbolistas que no vinieron al mundo para ser peones de ajedrez (de movimientos harto predecibles y horizontales) sino que son aquellos otros elegidos que pueden cambiar el signo de la batalla…los que como diría el bueno de Frank Rijkaard: …“Hacen la Diferencia”...  Y no todos los entrenadores están preparados para aceptar ese rol distinto de esa reducida estirpe, o tampoco saben como encajarles en su dibujo táctico.

Por suerte Ben Arfa siempre nos dará esa jugada única que ninguna tiza pudo imaginar antes en cualesquiera pizarras.  

 

By CL - Mayo de 2.012