Porque amamos el fútbol
Djuricic title
Benfica
Filip Djuricic
1992
Serbia
1,81
Segunda punta
twitter.com/DjuricicFilip10

Enésimo gran acierto de la lúcida secretaría técnica del Herenveen, de donde hace ya algún tiempo salió Ruud Van Nistelroy en dirección al PSV en primer lugar …y luego ya todos conocéis su periplo; y posteriormente, no hace tanto, el brasileño Alfonso Alves en un carísimo traspaso al “Boro” inglés…entre muchos otros. El próximo en caer parece que será su delantero centro BAS DOST, pichichi actual de la Eredivisie y por el que se pelea media Europa empezando a ofrecer mareantes cifras de compra.


Pero nosotros hace ya mucho tiempo que os analizamos y recomendamos el curso pasado a sus dos talentosos hombres de banda, Assaidi y Narsingh (debilidades particulares ambos y apuesta personalísima del que os habla el segundo, ya a inicios de la temporada 2010-11); y en la presente temporada os hemos instado a seguir a ese portentoso central ofensivo que será Jeffrey Gouweleuw (aunque aún vulnerable atrás). Pues bien, el repóquer de ases del vigente Herenveen lo completa el serbio Filip Duricic. Calidad y clase serbia al 100%, en la estela de ese talento balcánico de la extinta ex/Yugoslavia, que si siguiera jugando internacionalmente como país sería una selección espectacular. Jugadores como los míticos Safet Susic, Dragan Stojkovic y el irregular Prosinecki, que parecían fríos por momentos y se mutaban en caracteres convulsos y tempestuosos en ocasiones, cuál Kafkiana metamorfosis.


Duricic es un futbolista genial, una estrella en ciernes que destila y rezuma hechuras de jugador TOP (como se “dice ahora”) en un punto alto de cocción a sus recién cumplidos 20 añitos y que  se comporta ya como un auténtico veterano en cuanto a lucidez futbolística y capacidad de influencia sobre los partidos. Si el año pasado en su 1ª temporada en el club holandés tenía apariciones más esporádicas y un rendimiento más irregular, este curso se ha consolidado como 2ª punta  –por detrás del goleador impenitente Bas Dost-  en el ofensivo esquema del Herenveen, y se entiende de maravilla con las 2 alas (Narsingh y Assaidi). De hecho, en nuestra opinión, el bueno aunque sobreelogiado goleador holandés DOST debe mucho de sus goles a ese póker de cracks, cuyo dinámico e incisivo fútbol ofensivo crea muchas oportunidades de gol; en un campeonato como el holandés donde los ataques prevalecen descaradamente sobre las defensas y que un servidor degusta con fruición.


Duricic actúa preferentemente pues como segundo delantero aunque su versatilidad y calidad le permiten caer a banda con similar valor, o bien actuar como mediapunta por detrás de 2 delanteros igualmente. Su incidencia sobre el juego de ataque de su equipo es muy alta gracias a su clase, a su movilidad y dinamismo, y a su fértil y agudísima capacidad de último pase y visión de juego. Asimismo es hábil y tiene desborde en seco con el balón en los pies y por supuesto mucho más en carrera lanzada. En definitiva, es un jugador eminentemente ofensivo y de grandes y variados recursos en esa última fase del campo donde a diferencia de otros jugadores ofensivos “accidentales y/o coyunturales” , a él no le pesa la responsabilidad. Ante puerta demuestra hasta la fecha suficiente capacidad resolutiva que va no obstante claramente “in crescendo”.


En cuanto a carácter, si antes era algo más frío e irregular, discontinuo o inconstante (no olvidemos que es muy joven) este año ha experimentado un crecimiento en este sentido, demostrando una personalidad más hecha y una madurez y experiencia acumulada en ostensible crecimiento balompédico y personal. Ha venido para quedarse y transmite autoconfianza y convicción en sus propias posibilidades. Se ofrece para intervenir constantemente y ya pide el balón sin ningún complejo o reserva. No es de los que se esconden al amparo de compañeros figuras que indirectamente les permiten a ellos crecer en su cotización futbolística (como ocurre en muchos equipos donde algunos mediocres se revalorizan a la vera de superdotados que amplifican la repercusión y brillo de toda la escuadra). Duricic quiere ser protagonista sin perder de vista el juego de conjunto. Como todo gran jugador tiene un punto egoísta, pero creemos que no es egocéntrico ni narcisista. Su individualismo suma al colectivo”. Estamos seguros de que en muy poco tiempo vamos a escuchar hablar muy frecuentemente de él, pero ya sabéis que nos gusta mucho mojarnos anticipadamente y la ficha de este serbio hace tiempo que la teníamos en el horno. Con la experiencia ya acumulada y si permanece con paciencia y bien asesorado en el Herenveen, el curso próximo puede ser el de su estallido definitivo. Nos gusta Duricic ¿verdad?



By CL – Mayo de 2.012