Porque amamos el fútbol
Adrián - NUEVO EN LISTA title
Atlético de Madrid
Adrián López Álvarez
1988
España
1,80
Segunda punta
twitter.com/#!/Adrian_exaquito

Genio y figura. Por sus rasgos técnicos, jugador de otra época y otro tiempo y que está alcanzando su plena madurez futbolística desde el pasado año. Desparpajo, audacia, atrevimiento, irreverencia en la cancha. Pero sobretodo, talento, ingenio, fantasía, creatividad, imaginación. Su caudal de juego es torrencial, y hay que dejarle que fluya a borbotones. Algunos futbolistas demandan libertad, la naturaleza de Adrián ¡¡la EXIJE!! , so pena de perder a un enorme delantero. Sus condiciones de espíritu libre y llanero solitario demandan libertad de acción para que irrumpa su naturaleza desbordante y desequilibrante como pocas (de su estirpe, aunque con algunas diferencias o matices en su juego, es también nuestro admirado españolista, Álvaro Vázquez).


Todas esas condiciones ya las ha apuntado Adrián toda su vida, desde siempre. Ocurre que a un delantero se le demandan goles y/o resultados (injustamente sin atender a otros intangibles de su juego) y muchas veces, hasta la fecha, Adrián ha adolecido de esa cuota realizadora (en cierta forma nos viene a la memoria el mejor Patrick Kluivert, que nunca fue de los mejores realizadores, pero en cambio su juego aportaba mucho más…nada que ver con el precozmente decadente Patrick de la última época en can Barça). Así que mientras otros rumiaban el fichaje de Adrián año tras año y nadie acababa de decidirse, finalmente el At. Madrid apostó firme y decididamente por este asturiano forjado en la cantera del Oviedo y que empezó a deslumbrar tras su paso por “A Coruña”. El punto de inflexión y madurez en su ya imparable carrera creemos que lo supuso la pasada Eurocopa sub-21, donde demostró sobradamente que se podía confiar en él como el delantero titular de la selección a posteriori campeona. Creemos que la inyección de autoestima que se auto insufló tras ese certamen, le convierten ya en un proyecto de jugador imparable, siempre y cuando mental y físicamente él esté decidido a ser un futbolista de máximo nivel competitivo.


Adrián no es exactamente un delantero goleador (aunque está incrementando sus cifras de una manera sensible), sino que es mucho más que eso. Su potencia y velocidad, su finísimo y astuto sentido del desmarque, su facilidad insultante y descarada para el desborde y su capacidad para aguantar el balón y combinar y asociarse con sus compañeros; todo ello le convierten en un jugador  “ESPECIAL”. Un delantero resolutivo, ya lo creo. Y sin duda, para equipo grande…ande o no ande…


Es desde hace tiempo uno de nuestros delanteros nacionales favoritos y su perfil es muy distinto al de un Torres, Villa, Soldado, Llorente… es un delantero menos referente, pero mucho más versátil y dúctil, y  que aunque puede actuar de único punta, se siente en cambio bastante más cómodo por detrás de un ariete de referencia (como le sucede con Falcao actualmente en el At. Madrid). Esa ausencia de marca fija sobre él y esa indefinición zonal, le permiten explayarse, exprimir y explotar toda su magia. Pero no nos confundamos, Adrián no es un jugador sólo para la galería ni caótico o desordenado tácticamente. ¡Nada más lejos de la realidad! …. Aunque algunas de sus acciones puedan incluso llegar a resultar de “Play-Station”, su fútbol siempre tiene sentido atacante, punzante e incisivo. Es un verdadero dolor de cabeza para los sesudos defensas rivales que tratan en vano de anticipar sus movimientos. Eso es imposible, Adrián es imaginativo y ocurrente, y su movilidad y dinamismo no son susceptibles de predictibilidad. Hay delanteros que son meros ejecutores o rematadores, pero que si NO se les dan las circunstancias de la jugada creada para que la culminen, entonces ellos son absolutamente inocuos y romos. Adrián es todo lo contrario, es un “constructor” de la última fase de ataques. Utilizando un símil del esquí, “es un especialista del slálom aunque le van los desafíos gigantes”.


Jugador que como aficionado se disfruta con fruición, y que como oponente debe de sufrirse como un suplicio de hora y media.


¡Dale fuerte Adrián! Viniste para quedarte campeón.


By CL – Marzo de 2.012