Porque amamos el fútbol
Loïc Rémy title
Newcastle United
Loïc Rémy
1987
Francia
1,84
Interior derecho
https://twitter.com/LoicRemy

Jugador de indiscutible talento de partida, pero de innegable irregularidad hasta la fecha. No acaba de explotar aunque cada vez que enciende la mecha nos deja boquiabiertos y prendados. Dotado de unas magníficas condiciones técnico-físicas para la práctica del fútbol que deberían permitirle de una vez por todas subir ese peldañito que le falta para estar permanentemente en boca de todos y no preso de los altibajos.

De estética y actitud “urbana&hiphopera” como su coetáneo Karim Benzemá, dicen las malas lenguas que algo díscolo e indolente por momentos, como la “mala fama” que arrastraba el genio madridista hasta que “Mou” parece haberlo “reconducido” e insuflado un más marcado sentido de la profesionalidad y ambición. Rémy no tiene tanta fantasía y creatividad como el madridista desde luego, pero es un puñal por banda derecha y centro del ataque.

Sin ningún género de dudas su techo aún estaría por llegar si así lo desease y él lo quisiera. No obstante, hasta la fecha nos ha dejado ver en cuentagotas todo su ilimitado potencial.

Solía actuar en sus inicios como segundo delantero aunque cada vez más le reservan una posición en el frente diestro del ataque como interior/exterior largo, aprovechando su plástica y elegante zancada, a la par que veloz y desatascadora. Su profundidad y penetrabilidad por banda derecha resulta muy llamativa cuando dispone de espacios, cosa que en equipos grandes siempre es caro de conseguir.

Tras su formación final en el Lyon, donde fue campeón de Liga aunque sin demasiada participación por su parte; recaló primero en el Lens, luego en el Niza y finalmente en el Marsella, donde de la mano de Didier Deschamps parece recuperar por momentos su mejor versión. Sin embargo, no debería dormirse en los laureles convencido de su clase innata, pues justamente en su posición aprieta fuerte el joven Jordan Ayew (hermano del crack en ciernes, André Ayew), y también puede jugar en esa demarcación  el brillante Mathieu Valbuena. Así que debe mantener la concentración y dedicación, las energías en destacar e imponerse a las dificultades y superar la competencia.

Su espigado 1’84 junto a su apreciable cambio de ritmo, potencia de salida y buena capacidad para el desborde una vez lanzado, le otorgan unos parámetros de inicio buenísimos para marcar diferencias con más asiduidad de la que nos tiene acostumbrados. En estático no resulta tan cimbreante ni eléctrico y le cuesta más tirar de fintas, amagues y cintura regateadora, si bien también está capacitado para ello. Asimismo tiene versatilidad en el remate diestro, aunque guste finalizar de interior básicamente. Por el contrario, es mucho más discreto –aunque capaz- como cabeceador y chutador con pierna izquierda. Es un delantero muy vistoso y plástico, llamativo para el espectador. Algunos han querido ver en su morfología, en su estilo de juego y remate de interior a banda cambiada (cuando se proyecta por banda izquierda), ciertas similitudes con el mejor Thierry Henry y probablemente ello es bastante cierto y poco descabellado. Ocurre que respecto a Rémy no apostamos aquí porque alcance finalmente aquellas cuotas de éxito y consagración futbolística del gran Thierry del Arsenal, principalmente. Su mejor nivel técnico tampoco está tan lejos de aquél que lució el mítico Tití, pero algo nos dice que sus carreras no serán vidas paralelas. Y nada nos gustaría más que equivocarnos.

 

By CL - Enero de 2.012