Porque amamos el fútbol
Seydou Doumbia title
CSKA Moscú
Seydou Doumbia
1987
Costa de Marfil
1,83
Delantero Centro

Al pensar en Seydou no podemos sino recordar a esa estirpe de delanteros inasequibles al desaliento, un “survivor” del área, un luchador, un guerrero y un superviviente. Un jugador que después de pasar por el fútbol japonés (más difícil si cabe quizás para un africano por el choque cultural), triunfó luego en el ”Young Boys” suizo proclamándose pichichi dos temporadas seguidas (20 y 30 goles); para recalar finalmente y triunfar en el frío e inhóspito fútbol ruso, donde ha robado el corazón a los seguidores moscovitas que han cambiado su “amor” por él en detrimento de Vagner Love –sic-.

Se trata de un delantero velocísimo, de raza e instinto puros. Sus remates son en muchas ocasiones harto heterodoxos y muy poco académicos; y sus movimientos rezuman tosquedad antes que virtuosismo aséptico. ¡No entra por los ojos a la 1ª, pero en cambio permanece en la memoria!..... Pero aún así es un goleador obstinadamente eficaz. Su estatura (1’83) es casi idéntica a la de Samuel Eto’o y Mamadou Nyang, y su juego explosivo y centelleante, de arrancada brusca y “definición-aguijonazo”, o de mortíferos y secos golpetazos tras supersónica aparición al espacio, también nos traen a la memoria cosas de los dos citados, ambos dos de los mejores delanteros africanos más recientes, sobretodo en la época más dorada y joven, tanto en el FC Barcelona como en el Olympique de Marsella.

No obstante, su irrupción en el “once de los elefantes” ha resultado algo tardía y discontinua pues no debemos olvidar que ha tenido que pelear por una plaza en una de las delanteras más disputadas del fútbol africano; primero con Didier Drogba, Bakary Koné y Káder Keita, y posteriormente con Salomon Kalou y Gervinho…¡Ahí es nada!

Doumbia ha cuajado en el fútbol ruso como antes lo hizo en el suizo, y ello demuestra su camaleónica y asombrosa capacidad de mutación y adaptación. Mimetizando estilos tan distintos y triunfando en ambos países demuestra ser un alumno aventajado de las teorías Darwinistas de selección natural. En efecto, Seydou es un superviviente cuando quizás sus virtudes y destrezas técnicas no son precisamente de lo más llamativo. Pero su prodigiosa velocidad, inclemencia ante puerta, su sed de triunfo y espíritu de superación y lucha, y su deseo de gloria, están haciendo que esté escribiendo páginas doradas en su todavía joven trayectoria como delantero. No se trata de un rematador fino ni estilista, más bien es de aquellos que  golpean  el balón sin pensarlo demasiado tal como le llega, y su juego de cabeza no es precisamente para ser objeto de manual teórico, pero ¡narices! , sea como sea, pelota que coge, pelota que enchufa. Insistimos en que sus números, su eficacia, sus resultados y registros están muy por encima de su seducción estética. No es demasiado apto para los paladares futbolísticos más gourmets y ortodoxos. Pero es sin ninguna duda garantía de gol y pelea. Una pieza valiosísima para cualquier entrenador. Al contragolpe es sencillamente letal, definitorio, decisivo y determinante, pero igualmente jugando en un equipo grande como el CSKA que casi siempre domina los partidos en su campeonato, demuestra una agilidad y rapidez en la ejecución dentro del área que le permite ganar sus duelos con los defensas más experimentados.  

 

By CL - Diciembre de 2.011