Porque amamos el fútbol
Ryad Boudebouz title
FC Sochaux
Ryad Boudebouz
1990
Francia
1,75
Interior derecho
twitter.com/#!/Ryad_Boudebouz

Interior diestro//zurdo. Centrocampista argelino “delicatessen” al igual que su compañero Marvin Martin. Más goleador que aquél, el cuál le supera probablemente en capacidad de pase y creación-distribución de juego. No obstante, Boudebouz conforma junto a Martin, Modibo Maiga y Cédric Bakambú, un cuarteto de la muerte para las defensas rivales. Es un lujo para los fieles seguidores del Sochaux verles en acción en el “Auguste Bonal” cada 15 días. Boudebouz es un exquisito zurdo, algo inconstante e irregular todavía, pero tremendamente talentoso y fantasioso. Capaz de pasar un buen rato desapercibido, algo normal a sus escasos 21 años; y por consiguiente con menos participación y presencia que el maestro Marvin Martin. Sin embargo, cuando interviene es para que las pupilas se dilaten y los ojos se ensanchen como platos. No tiene un físico poderoso ni llamativo, pero tiene la clase y técnica de los norteafricanos y magrebíes superclase: Abbou-Terrika, Mohamed Zidan, Hosny, Belhanda…y tantos otros. Su pierna zurda tan pronto es dinamita al disparo, como precisión en el balón parado, suerte del juego en la que es un auténtico especialista. En ocasiones peca de algo frívolo y artista en sus acciones gracias a su habilidad de malabarista, pero el espectador también lo agradece y forma parte del catálogo de su fútbol atrevido, fresco, directo, irreverente, vertical, audaz y por momentos explosivo gracias a su cambio de ritmo y potencia de salida. Todavía no es consciente ni él mismo de lo que puede llegar a ser, pero cuando vista ese fútbol artístico de mayor continuidad y constancia, estaremos en presencia de un disputadísimo jugador, el cuál debería constar en Mayúsculas en cualquier informe de secretaría técnica que se precie. Suele actuar con el “10” por todo el arco del centro del campo, pero principalmente escorándose hacia la banda diestra para encarar desde allí en diagonal buscando su perfil zurdo, para la asistencia o último pase interior al desmarque del “9”, o combinando con el doble-pivote o media punta para que se la devuelva en carrera. Su juego es imprevisible y en ocasiones “indisciplinado”, en el sentido que muchas veces se sale de la pizarra más estricta de movimientos de ataque premeditados y tele-delineados. No obstante, ese alma de llanero solitario en busca de justicia poética futbolística, esperemos que no lo pierda nunca porque justamente eso mismo le convierte en un jugador diferente y especial. Para disfrutarlo!! (Por ser zurdos, ambos no muy altos, y por tener alguna similitud en su juego, nos recuerda al barcelonista Rafinha Alcántara, aunque éste último más potente y menos artista).

 

By CL - Octubre de 2.011