Porque amamos el fútbol
Ronaldinho title
Atlético Mineiro
Ronaldo de Assis Moreira
1980
Brasil
1,82
Segunda punta
twitter.com/10Ronaldinho

Su pasado es tan esplendoroso que debe aparecer aquí sí o también. Algunos le recordarán sus más majestuosos y antológicos goles de su carrera (a nuestro juicio)  luciendo pelo corto en la selección brasileña (en Copa América y torneo olímpico), antes de dar el gran salto a Europa y enrolarse en el PSG. Aquel Ronaldinho apuntaba a astro del fútbol y posteriormente lo confirmó. Uno de los grandes de todos los tiempos. Campeón del mundo absoluto con Brasil en 2002 y campeón de 2 ligas consecutivas y 1 Champions con el FC Barcelona, antes de iniciar su declive futbolístico al más alto nivel. Cuando decidió disfrutar más de la vida que del fútbol entonces su terreno de juego cambió sus dimensiones y el césped por otras superficies. Para nosotros su pasado en Brasil (en Francia tuvo destellos pero un irregular rendimiento) y sus 3 primeros años barcelonistas han sido inolvidables y quedarán grabados con letras de oro en la historia del fútbol. En “can FC Barcelona” algunos se dieron cuenta de que “se dejaba llevar” sólo en su último año, pero en “Futbol&Pipas” ya nos dio la impresión en su penúltima temporada que ya sólo marcaba diferencias a balón parado y había perdido aquellas facultades físicas que convertían su magia en terrenal. En su penúltima temporada ya le costaba irse hasta del banderín de córner pero nadie se atrevía a decirlo por miedo a ser tildado de hereje o la ceguera es una enfermedad más extendida de lo que nos parece. En cualquier caso, su talento, fantasía, creatividad, imaginación e ingenio, su técnica individual…son tan prodigiosas e inigualables que la mejor versión de Ronaldinho era sencillamente deleitante. Jugador HISTÓRICO y punto!. De sacar babero y pedir que nadie te molestase. No recordamos otro jugador que haya concitado tanta unanimidad en la exclamación ¡¡OOhh!!. Cierto es que su fútbol era en ocasiones puro fuego de artificio de cara a la galería, pero sabía cuando podía sólo distraer y cuando debía decidir y ser eficiente. El mejor Ronaldinho, aquel futbolista ambicioso sediento de engrosar su palmarés, combinaba como nadie las exhibiciones prestidigitadoras con el balón así como la eficacia. Técnica individual primorosa, cambio de ritmo alucinante, variedad de regates nunca vistos todos juntos en un solo jugador, controles imposibles con todas las zonas del cuerpo, capacidad de asistir en diagonal de forma letal desde la zona izquierda y una calidad sobrehumana para el pase interior, gran calidad definidora, remate con ambas piernas y de cabeza…en fin, todos los recursos ofensivos imaginables al servicio de un solo futbolista. DECISIVO.

 

By CL - Agosto de 2.010