Porque amamos el fútbol
Cédric Bakambu title
Sochaux
Cédric Bakambu
1991
Francia
1,80
Segunda punta

En Francia hay equipos con canteras deslumbrantes (Rennes, Lille, Sochaux, Toulouse…) y de la cantera del Sochaux precisamente emergió con luz propia Cédric Bakambú (como había hecho Jacint Bráhimi 2 años antes en torneo sub23 de Toulon y un año después en el sub-19 en que formó dupla con Riviére (Saint Etienne)). No sabemos hasta donde llegará en un futuro lejano porque depende de varios factores que se escapan a nuestro análisis y control. Pero sí podemos aseverar que la capacidad que demostró el pasado europeo Sub-19 para eliminar rivales, amparado en un regate y desborde casi irreverentes, resultan prodigiosas y anticipadoras de un gran talento en ciernes; si no se estropea por el camino. La gran temporada del Sochaux, capitaneada por otros canteranos y un equipo mezcla de veteranía y juventud, probablemente facilitan que no tengan que precipitar su aparición precipitada en el primer equipo. Así que este año tan sólo le vemos aparecer a cuentagotas (o quizás se protegen a sí mismos e intentan salvaguardarle de un nuevo expolio inglés, donde fundamentalmente Chelsea y Arsenal se encargan de “asaltar” todas las escuelas francesas de niños futbolistas “cracks” en ciernes). Bakambú reúne esa escasa cualidad hoy día del desborde insolente, como Messi, Cristiano, Nani, Robben, Alexis Sánchez, Di Maria, Jácint Brahimi, Gael Kakuta, Neymar, Robinho…y algunos otros que con sólo un regate o finta desarman líneas de presión rivales y desorganizan y desajustan entramados defensivos provocando ayudas y abriendo espacios. Sin regateadores el fútbol no existiría como espectáculo y los goles casi sólo llegarían a balón parado y en jugadas de estrategia. Por muy efectivo que pueda resultar el juego combinativo y asociativo cuando es ejecutado a gran velocidad (y lo difícil que resulta!!), en última instancia, si no existieran los futbolistas que “eliminan” rivales y desbordan con el regate, todo resultaría mucha más estático, predecible y anodino. Y algunos planteamientos defensivos extraordinariamente vigorosos devendrían cuasi infranqueables. Nos permitimos recordar lo que dijo Pep Guardiola cuando cayó eliminado el año pasado frente al Ínter de Milán en semifinales de la Champions: “que a su equipo le había faltado entre otras cosas 1contra1…” (obviamente, Andrés Iniesta estaba lesionado). Pues eso…que entre otras cosas, la gran diferencia entre el Real Madrid del año pasado y éste tiene un nombre propio de regateador/eliminador, Ángel di Maria.

 

By CL - Agosto de 2.010