Porque amamos el fútbol
André Ayew title
Olympique de Marsella
André Morgan Rami Ayew
1989
Francia
1,76
Interior izquierdo

Con sólo 20 años en su haber este futbolista (hijo del mítico Abedí Pelé que fue campeón de Europa en su día con el Marsella)  internacional ghanés está llamado a ser en los próximos años “balón de oro africano” si continúa su actual progresión. A nuestro juicio es el futbolista más talentoso de esa fantástica generación de jugadores ghaneses que cuajaron un impresionante mundial (Prince Boateng, K. Asamoah, A. Anan, J. Mensah y Asamoah Gyan…entre otros) y que previamente y contra pronóstico por su extraordinaria juventud y ausencias (M. Essien principalmente), habían sido finalistas en enero de la Copa África 2010 disputada en Angola. En ambas competiciones este mágico futbolista zurdo nos brindó algunos detalles de “babero”. No sabríamos intuir el límite de este futbolista si mantiene su progresión, ambición y ganas de triunfar. Al igual que su legendario padre dispone de una magistral pierna izquierda (es zurdo cerrado) desde la que lanza pases envenenados en profundidad e inicia jugadas en slálom regateando hasta al apuntador. Le falta madurar y crecer todavía futbolísticamente pues está un pelín tierno actualmente, pero está adquiriendo experiencia a pasos agigantados en grandes competiciones y creemos que en un par de temporadas va a ser un futbolista de impacto mundial. Es muy inteligente y por momentos incluso demasiado frío, a diferencia de la mayoría de jugadores africanos, de sangre mucho más caliente. Puede jugar incluso de “10” echándose el equipo a las espaldas, pero nos gusta muchísimo en la posición de interior zurdo. Su visión de juego es privilegiada y su talento le permite jugar a diferentes velocidades, así en ocasiones parece que incluso ralentice el juego cuando entiende que procede usar el fútbol-control, pero si te confías estás muerto porque en un “plis-plas” inicia un cambio de ritmo brusco que te deja tirado, o bien encuentra ese mortífero pase al espacio que sólo él puede ver. Pura fantasía. Vale la pena pagar la entrada por verle jugar…. ¡Mucho ojito con este “personaje” en el futuro!

 

By CL - Agosto de 2.010