Porque amamos el fútbol
Ricardo Rodríguez title
Wolfsburg
Ricardo Iván Rodríguez Araya
1992
Suiza
1,80
Lateral Izquierdo

Jugador suizo de padre español y madre chilena. En su tierna juventud ya probó las mieles del triunfo jugando  –entonces como central-  con la selección suiza campeona del mundo Sub-17 en 2.009.

Jugaba en las filas del FC Zúrich hasta que el Wolfsburgo le reclutó en 2.011 en dura puja con otros rivales que ya por aquél día competían por hacerse con sus servicios.

 

Al igual que me ocurrió con el jovencísimo Jetro Willems (PSV) y del que ahora soy profundo admirador, con Ricardo Rodríguez me ocurrió exactamente igual, no hubo amor a primera vista. Me ha ocurrido quedar prendado a la primera con muchos jugadores (incluidos todo tipo de defensas, no sólo medios y delanteros), pero con otros he necesitado más de una visualización. Así que modestamente reconozco que de estos 2 jugadores de los que ahora soy admirador, he necesitado más tiempo para sucumbir a sus variados encantos. No en vano en los primeros partidos que visualicé de ambos no estuvieron nada afortunados, nada.

 

La morfología de Ricardo Rodríguez es robusta, recia, compacta, aguerrida y fuerte, y explica por qué en sus inicios empezara jugando de defensa central zurdo. Su 1’80 queda algo corto para las necesidades de un central moderno y probablemente por ello, entre otras razones, se haya ido reciclando a la posición de lateral donde inicialmente sólo se le intuían muy buenas características defensivas. Ha sido con la madurez y el oficio adquirido tras varios años en la élite que ha ido desarrollando un perfil y vocación más ofensiva y cada día más reseñable e interesante. Mención aparte merece su “cañonazo” con la pierna izquierda, verdadero temor para los rivales especialmente en las faltas frontales donde se ha ido convirtiendo en todo un especialista y amenaza. Esa misma buena zurda le permite ejecutar centros laterales de gran calidad y peligrosidad.

 

Defensivamente es un jugador de constitución ancha, corpulenta y fuerte y que en el contacto directo o cuerpo a cuerpo que por ende nunca rehúye, le confiere garantías de victoria. Tiene todos los conceptos defensivos bien asimilados (gracias también a su previa experiencia como central) de la defensa zonal, la basculación, la lectura para adelantar el fuera de juego así como la anticipación al rival. Asimismo es un jugador agresivo que no violento!!

 

Ofensivamente ha ido cada temporada a más, dejando atrás sus dubitativos y titubeantes inicios donde era algo remiso o reacio a subir al ataque y no siempre sus incorporaciones las acababa con éxito (algo así como le pasó al grandísimo Eric Abidal, extraordinario lateral izquierdo de perfil defensivísimo y que como él mismo reconoció “aprendió” a jugar ofensivamente tras su periplo barcelonista).

 

Ahora cuando sube al ataque mide mucho más sus cabalgadas y aunque no se prodigue en exceso, sí acostumbran a ser más productivas. Como indicábamos más arriba ha progresado en la calidad de sus centros y en su disparo.

Así pues, lo mejor de Ricardo desde la modesta lejanía es que además de parecernos un tipo ultraprofesional y serio en el desempeño de su labor, ha demostrado y acreditado una capacidad de mejora y progresión en su juego, bastante más rico y completo ahora que 3-4  años atrás. Y lo que parece una obviedad no lo es, porque no todos los jugadores evolucionan siempre en positivo, algunos se estancan técnicamente y otros se dejan llevar en lo físico (y no diré aquí nombres para no herir sensibilidades pero muchos ejemplos están en la mente de todos…y no todos ellos famosos…).

Lateral a seguir y que a sus 22 años está hecho y derecho y que ya empieza a aparecer en las agendas de casi todos los equipos “Top”.

 

By CL - Octubre de 2.014