Porque amamos el fútbol
Cabella title
Newcastle U.
Rémy Cabella
1990
Francia
1,71
Media punta

Hace ya algunos años, al inicio de nuestra andadura como web de análisis internacional o secretaría técnica independiente y rigurosa, os glosamos las virtudes de un por entonces imberbe Younnes Belhanda en el Montpéllier. Ese magnífico volante ofensivo, o media punta o 2ª punta (al igual que Cabella), fue uno de los máximos artífices del primer título liguero en años (contrapronóstico) del modesto Montpéllier.  El ingente caudal de calidad del franco-magrebí despertó el interés de los grandes clubs y el millonario Dinamo de Kiev pagó un suculento traspaso para enrolarle en sus filas, junto a los Yarmolenko, M’Bokami, J.Lens, Trémoulinas, etc.

En la retina de los aficionados del club del sur de Francia quedaron loas hazañas de Belhanda, pero ya entonces empezaba a sustituirle en las segundas partes y algunos partidos un futbolista emergente y canterano del Montpéllier y con el que casi compartía su mejor demarcación en el esquema. Jugadores ambos de marcado perfil clónico –cada uno con su propia idiosincrasia- . Y esto es así, Cabella brillaba y brilla más, como entonces el propio Belhanda, en esa posición algo indefinida que da mucho margen de maniobra y libertad de movimientos, entre la “media punta y el segundo delantero”, es decir, en la antigua posición de “10” clásica que años atrás era por detrás de 2 delanteros, uno más rematador y otro más escurridizo y elaborador. Ocurre que en el fútbol contermporáneo el “10” de antaño se ha desvirtuado o reciclado por mor de las necesidades actuales de los “coaches” y su obsesión por llenar el mediocampo. Así, hoy día muchos equipos juegan con un solo delantero y en ocasiones hasta con un falso “9” (vean el muy interesante debate futbolístico generado estos días en Alemania respecto a Mario Goetze, como falso ariete, entre Fran Beckenbauer y Pep Guardiola…).

Llegados a este punto la posición actual de Cabella tiende más a ser la media punta central en un 4.2.3.1 o si se quiere segundo delantero en el Montpéllier. Pero en nuestro esquema de 4.4.2 con rombo en mediocampo nuestra posición favorita sería la del vértice ofensivo del medio campo (como usaba Jorge Valdano en su Madrid campeón de liga a Michael Laudrup por detrás de Raúl y Zamorano).

Y le ubicaríamos ahí porque Cabella es excepcional como “tre-Quartista” tal como dirían en Italia. Es un “10” con definición cara al gol por supuestísimo, pero su talento, fantasía, creatividad, imaginación y desborde son tan apreciables, que entendemos que un poco más atrás (aunque entonces no sobresalga por su trabajo defensivo y el equipo se resentiría algo…) puede y debe tener un mayor grado de presencia, participación y protagonismo en el juego.

Cabella es de aquellos jugadores que enriquecen el fútbol ya que cuando él interviene en el proceso de armazón de la jugada ésta tiende a mejorarse, no sólo en lo estético y plástico sino muchas veces en términos de eficacia y practicidad.

Su cuerpo algo liviano y pequeño (1’71) para los parámetros actuales esconde sin embargo un “Little wizard-Merlín” del balón, un prestidigitador en soluciones y recursos técnicos y un agudo e incisivo jugador de ataque. Tiene gran dominio del esférico para protegerlo y no perderlo aunque en las embestidas cuerpo a cuerpo pueda resultar perdedor. Su técnica y destreza hacen que sepa muy bien esconderlo al rival y realizar sus solventes conducciones, amagues, fintas, regates,…

Es un jugador con pausa pero con arranque al mismo tiempo, que no sólo controla la jugada sino que también la “descontrola” cuando toca acelerar (a diferencia de algún jugador de pausa y control que me viene a la cabeza y cuyo nombre omitiré y que se quedó tan sólo en eso…pausa y control…bufff!!!).

Cabella es listo, socarrón, elegante y ágil, con una pierna diestra de sobrada técnica que le convierte en casi letal a balón parado, ya sea chutando faltas directas en la frontal del área o bien lanzando faltas laterales y saques de esquina con una diabólica rosca y precisión.

No es muy veloz pero sí lo bastante rápido como para desarmarte, y su visión de juego y último pase es de muy alto nivel. Y en la última fase del ataque es un volante ofensivo con llegada y gol.

Futbolista para paladear y disfrutar, a la par que para marcar diferencias. No nos extrañaría que el “zorro de Alsacia” Arséne Wenger, también francés y admirador de este tipo de centrocampistas ofensivos, no tardase en echarle el ojo.

Chapeau Cabella!!!

 

By CL - Febrero de 2.014