Porque amamos el fútbol
Verratti title
PSG
Marco Verratti
1992
Italia
1,65
Medio Centro
https://twitter.com/verratti17

Hay que ser muy buen futbolista para que te den el mando de la sala de máquinas del principal equipo de la actualidad en Francia cuando sólo tienes 19/20 años. Y si a Verratti alguien le ha visto capacitado para tamaña empresa es porque le han visto un talento desbordante.

 

Conforma junto a los otros “peques” de estatura que comparten posición como él, a saber Joe Allen, Nuri Sahin, Ilkay Gundogan, Yordy Classie…y alguno más , una nueva estirpe de medio centros livianos y peques en tamaño pero “GRANDES” en calidad técnica e inteligencia táctica y que parecen ir a contracorriente de unos tiempos modernos donde la figura de un mediodentro meramente físico se ha impuesto en muchos libretos de la apuesta decidida por el robo-corte y contragolpe como única expresión de ideal futbolístico-táctico. Para poner 3 puras sangres que roben cuanto antes y la pasen a un delantero brillante que le arregle la papeleta al coach de turno, que me disculpen pero que no nos vendan la moto de que hay que hacer cuarenta mil másters de técnico pizarril…¿técnico en qué?... ¿en anular tan sólo el empeño rival y que el bueno/s tiren de magia y eficacia?...

 

Verratti nos parece el jugador italiano predestinado (si la cabeza continúa bien amueblada como parece y no se nos queda en el camino) para devenir el auténtico sucesor natural del talento único del inimitable Andrea Pirlo. Y por favor, que nadie le reubique de media punta, que no se cometa esa herejía por más fácil que vea el fútbol. Verratti es un Medio Centro y punto, y ahí tiene fútbol a quilates para organizar y repartir juego y para conseguir que la transición defensa-media resulte dinámica y constructiva, ágil y adquiera sentido vertical. La suma de un Verratti en el medio centro más la compañía de un Pastore, Lucas Moura y Jéremy Ménez le dan unas posibilidades ilimitadas a la frugalidad ofensiva de este equipo…si son capaces de trabajar en defensa lo suficiente para compensar una personalidad tan marcadamente ofensiva y cierta dejadez o indolencia en alguno de los nombrados y que a todos nos resulta ostensible…al menos hasta la fecha.

 

Desde luego Verratti se nos antoja un jugador “prohibido” para aquellos entrenadores de corte mucho más tosco y sin juego de transición; es decir, para aquellos que sólo son capaces de concebir un juego directo con pase largo desde la defensa y por ende, un mediocentro estrictamente físico, robador y cortocircuitador sin más que atosigar e interrumpir al contrincante cuando intente jugar; en ese caso Verratti es una fruta demasiado dulce para tan mustio paladar. Y si fuese catalán estamos seguro de que su nombre completo sería “verrattin-NA” (sic)… disculpadnos la licencia humorística.

 

Se trata de un jugador con una condición técnica finísima, con una visión de juego periscópica, con un coco privilegiado y una inteligencia táctica de elegido. Su falta de centímetros y velocidad punta la resuelve con un agudo sentido de la colocación impropia de alguien tan joven y con un carácter colaborador y trabajador en el campo. Puede actuar como único medio y como doble pivote más creativo en la apuesta por 2 jugadores en el puesto de pivote como suele hacer en el actual PSG de Ancelotti al lado de Motta y/o Matuidi.

 

El año pasado era un deleite verle jugar junto a los jóvenes “espadachines” Ciro Immobile y Lorenzo Insigne en un Pescara que ascendió bajo el liderazgo de Zeman. Menudo triunvirato para deleitarse un rato!

 

Verratti tiene gran control del balón y gran juego al primer pase, siempre ahorrando un toque más que la media, siempre pasando fácil, sencillo y con sentido y dándole vocación vertical y atacante al juego a la mínima oportunidad (…a lo Sergio Busquets para entendernos…). Unos de esos escasos mediocentros duales, cuál Jekyll y Hide, capaz de jugar al control y esconderla y en el mismo partido soltar el ancla contemporizadora y jugar al fútbol creativo y al despliegue de juego desde el mediocentro. Con la personalidad y calidad suficiente para no limitarse a jugar a darla sino a exponerla y arriesgarla. El caprichoso mundo del fútbol –al igual que la vida- a veces es injusto y confiere status de primer nivel a “horizontalistas” inválidos para el regate y pase incisivo y que sólo aprendieron a jugar a eso de que yo la paso sin perderla pero “que se la juegue el vecino”…y ahí se conocen auténticos cracks. Claro!, el que no se lanza a la piscina no se moja nunca, el que no abre la boca no le entran moscas, el que no arriesga no gana y así podríamos seguir “ad infinitum”…

 

 

By CL – Abril de 2013